Maj Britt Jensen

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Jonathan Miralda y Maj Britt Jensen / ¡FUERA DE LUGAR! - tenemos una alberca, 2007

Registro fotográfico: Eduardo Olivares

 

ENTRE EL JUEGO Y LA CONFUSIÓN:

DOS VOCES EN OFF

 

D: Todo empieza en una cancha inventada por Maj y John, espacio que resulta del encuentro de estas dos personas-artistas-jugadores. Juegan y ponen las reglas. El principal motor son sus propios procesos creativos, que marcan cada una de las jugadas.

L: …a mi entender es un recorte para que otra realidad se lleve a cabo. Hasta el punto de hacer frente rompiendo con el reflejo de uno mismo como única referencia, si se reconoce al otro, si se le da espacio, entonces hay disposición o voluntad para formar esa arquitectura, cancha, escenario. Mirar al otro es construir el espacio (juego de distancias) de deseo para ser.

D: Son ambos quienes determinan las reglas y lo difícil y peligroso del juego es que el reto no está en que uno decida y el otro asuma, o en que uno gane y el otro pierda. Sino precisamente, a partir de la diferencia de sus propios procesos se logre un diálogo en el cual no sólo las palabras cuentan.

L: …la cancha es el territorio para ceder, ver y escuchar. Hay que trabajar para mantener sólida esa delicada área que puede volarse en cualquier momento, en ese punto veo que la cancha no es un lugar de lucha, esa lucha quedó previamente superada dentro de la duración del juego. El juego se termina. ¿Cómo construir otras canchas?

D y L: Se tiene que estar consciente que este juego es una mentira, pero para jugar hay que creer en la realidad del juego aunque sea mentira

D: …la cancha es el espacio en donde ellos depositan sus sensaciones, humores, pensamientos, deseos. También podemos construir nuestra propia cancha y creo que ni siquiera es algo que se plantee, sino que desde el momento en que empezamos a jugar, ella (la cancha) adquiere una forma real y empieza a existir, nuestra cancha es ficticia y real al mismo tiempo.

L: Será reencontrarnos desde nuestra intima experiencia con el lenguaje para descubrirnos personas frente al otro. Dialogar será decir lo dicho y lo no dicho juntos como individuos en toda su extensión y bajo toda la consistencia. Será como articular una ley que nos permita en nuestra infinitud y sus múltiples posibilidades, seguir aprendiendo y desaprendiendo uno del otro, uno en el otro.

D: …si nuestro motivo para dialogar es Maj y John, entonces tenemos que entenderlos desde nuestra condición. Los podemos pensar y sentir en movimiento, fijos y cambiantes, dándonos la posibilidad de armar una red de sentidos, creo o al menos para mi de eso se trata, de generar sentidos.

L: Ahora bien, para hacer una jugada contigo te pregunto: ¿Este entre-espacio es el puro significado del que habla Maj en su obra constantemente, ese “entre” que se da entre obra y espectador, “entre” que se abre más y más entre ellos, al mismo tiempo que los mantiene cerca?

D: Ambos quieren estar en el otro pero también fuera del otro y así se construye este “entre” que genera pero no determina. El significado como un “entre”, un entre abismal que nunca cierra aunque el intento sea duro, un “entre” que mantiene el deseo, que construye sentidos, que aspira al entendimiento de ese desconocimiento. Ese “entre” más que pensarlo como la construcción de significados, lo entiendo en la polaridad de sentidos que surgen. Te contesto agregando que si bien, el significado sólo lo veo como una pequeña parte de los diversos sentidos que pueden existir ¿Ese “entre” si dejara de existir, si los oponentes en el juego lo absorbieran totalmente, si los proceso ajenos se asimilaran del todo, habría deseo todavía?

L: Tanto la cancha como el juego mismo no parten, ni representan una aproximación simétrica, más bien una asimetría, dado que los competidores son artistas con subjetividades completamente distintas. El juego se lleva a cabo en gran medida por un proceso asimétrico entre dos personas que realizan un esfuerzo-competencia para asimilar las respectivas diferencias. El juego no conlleva a establecer un equilibrio entre ellas, sino en regular la asimetría conforme a la duración del encuentro en ese espacio determinado, que es la cancha. Cambios y recambios de perspectiva, hacer la mirada deseo.

 

Diana María González

Lauro López-Sánchez M.

Cámara: Andrés Villalobos

 

 

Bajo la sombra de un árbol

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